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¿Puede la educación cambiar el mundo? – Diario Perfil

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Existen deudas pendientes del sistema educativo con la sociedad pero son infinitas los adolescentes que logran encontrar su camino.
Por Silvia Bacher
La educación atraviesa una profunda crisis a nivel global. Es cierto que en algunos casos el estudiantado responde con altos guarismos a los exámenes estandarizados y eso muestra logros de lo que se propone la educación, en un eje. Sin embargo, el caos que sacude a la humanidad en el profundo cambio que atraviesa no garantiza que esos resultados sean sinónimo de éxito. De hecho, un dato que podemos poner a dialogar con dicha crisis es el que advierte la Organización Mundial de la Salud acerca del número cada vez mayor de casos de adolescentes con depresión y pensamientos suicidas. Responder a las evaluaciones estandarizadas no parece significar, per se, el éxito de sistemas educativos. Más conocimiento académico, mas habilidades duras, no parece ser suficiente para garantizar un futuro promisorio. Indudablemente, la educación debe volver a pensarse, poniendo en el centro de la escena, no sólo los saberes académicos sino las habilidades que promuevan una mejor convivencia, valores más solidarios, compromiso con el planeta. Recuperar saberes que tienen mucho que ver con la esencia de lo humano. 

Este domingo se conocerá el nombre de la ganadora o el ganador del llamado Global Teacher Prize, traducido como premio al Mejor Maestro del Mundo, y popularizado como el “Nobel de la educación” al que este año se postularon 10.000 docentes procedentes de 179 países. La nómina de los 10 finalistas incluye al primer argentino en llegar a esa instancia, Martin Salvetti.  Los diez docentes estan reunidos desde principios de semana en Dubai, donde participan del Global Education & Skills Forum. Organizado por la Fundación Varkey el galardón busca reconocer el sobresaliente aporte del maestro más destacado del año a la profesión docente y para subrayar la importancia de su rol en la sociedad. Al dar a conocer miles de historias de héroes cotidianos que han transformado la vida de los jóvenes, este premio tiene el objetivo de destacar la ejemplar tarea de millones de educadores en todo el mundo..

Verlos interactuar, reírse, debatir, opinar, permite al observador percibir un alto grado de energía capaz de transformar cualquier territorio árido en un espacio de siembra. Son muchos los que, al hablar de sus propios proyectos o del potencial de la red de la que ahora forman parte se emocionan. ¿Son estos docentes seleccionados por lograr que sus estudiantes alcanzaran, exclusivamente, buenos resultados académicos? Son los que consiguieron que respondieran mejor que nadie las pruebas Pisa? Definitivamente, no. Sus batallas cotidianas se libran en el territorio donde la escuela es un espacio de salvación, como dicen algunos pedagogos, la última frontera. Enseñan, para que esos, sus chicos, no se den por vencidos, para que no abandonen la escuela y para que superen escenarios de violencia de todo tipo, adicciones, pobre extrema, hambre, avasallamiento de todos sus derechos. 

Son ellos 10 más los 10.000 postulados, más los miles y miles de docentes en todo el mundo que, como ellos, cada dia se hacen cargo de chicas y chicos que nadie más mira. Ellos, cada dia, no sólo los miran, sino que los escuchan, los ayudan a avanzar. Una de las finalistas, la estodunidense Melissa Salguero, afirma que en sus clases trata de demostrarles a sus estudiantes que es posible cambiar el sentido de la palabra éxito, transformar la idea de ver el triunfo como una línea de llegada, para visualizarlo como una manera de avanzar, de seguir intentándolo. El éxito decía hoy, es no rendirse.

Habitamos uno de los continentes menos equitativos del planeta, con enormes brechas desde la primera infancia. Es la educación el camino para que cada niña, niño, se conciba como un ciudadano necesario para su comunidad. No desmerecemos la formación académica, por el contrario, entendemos que esa formación tiene espacio cuando existen algunas cuestiones que el Juan Carlos Tedesco llamaba condiciones de educabilidad. Es en escuelas como la de Martin Salvetti, un industrial de gestión estatal ubicado en Temperley, en pleno conurbano bonaerense, donde un equipo docente pelea palmo a palmo para que sus estudiante comprendan que son protagonistas de sus vidas, que tienen mucho para aportarle a esta mediocre y encarnizada sociedad que supimos construir. Es indiscutible que, existen deudas pendientes del sistema educativo para con la sociedad, pero son infinitas los y las adolescentes que, gracias a la mirada y la escucha de su docente, logran encontrar su camino. Logran no rendirse. Con esa batalla, harán frente a las que les toque afrontar. La escuela, para ellos, es oportunidad.  
(Fuente original https://www.perfil.com/noticias/opinion/puede-la-educacion-cambiar-el-mundo.phtml)