Silvia Kochen (Conicet) y Valeria Salech (Mamá Cultiva) hablaron sobre el cannabis medicinal

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Silvia Kochen, investigadora principal del Conicet, y Valeria Salech, fundadora de “Mamá Cultiva” también estuvieron en Rayuela para abordar el tema del cannabis medicinal en la Argentina.


Recientemente, un grupo interdisciplinario que incluyó al Conicet, diversas organizaciones sociales, instituciones y hasta al Ministro de Salud de la Nación, Gines González García, realizó un borrador que incluye cambios sustanciales para la ley 27350, que está vigente desde el 2017.

“La prioridad era crear una versión superadora de la reglamentación que existía hasta ese momento, que era un desastre: estaba inspirada en el marco teórico que tenía el Ministerio de Seguridad del gobierno anterior”, indica Kochen, coordinadora del RACME (Red de Cannabis y sus usos medicinales). “Hubo un consenso. Se aprovecharon todos los saberes que había entre las ONG, el Conicet y las instituciones y se hizo una propuesta que costó bastante armarla”.

Salech, creadora de una de las organizaciones más importantes que hay en el país en la lucha por la legalización de la planta para fines de salud, también remarca la importancia de los cambios conseguidos, al mismo tiempo que critica la ley vigente: “En ese momento, queríamos legalizar nuestras prácticas y lo que obtuvimos fue una ley de investigación, como si hiciese falta una ley para que hubiera investigación”, subraya. “Cuando se reglamentó la ley del 2017, ya quedó cercenado para un grupo muy pequeño, porque son muy pocas las personas que tienen epilepsia refractaria en comparación del alcance que tiene la planta. No se respetó el espíritu de generar un registro para que quienes cultivamos dejemos de ser criminalizados”.

Según destacan nuestras entrevistadas, otro de los aspectos claves en este proyecto, al que aún le falta la aprobación del poder ejecutivo, es la apertura hacia la sociedad civil: “Tanto a individuos como organizaciones sociales se nos está permitiendo avanzar en lo que hacemos. Eso es reconocer el recorrido hecho, eso es trabajar articulando con la sociedad civil. Me emocionó porque es algo que veníamos pidiendo hace un montón”, agrega Salech, madre de Emiliano, quien fuera diagnosticado con epilepsia y luego con autismo. “Celebro que se pueda generar el autocultivo, cultivo comunitario y producción pública. Que se piense que en algún momento vamos a llegar a dispensar esa producción en farmacias me parece un montón”.

Por último, Kochen pone el foco en otra cuestión de vital importancia: “Vamos a tener que seguir trabajando en la educación, especialmente de los trabajadores de la salud. Sigue habiendo gran resistencia en el poder médico frente a algo que los pone en un lugar diferente, distinto. Pierden la fuerza, la hegemonía y eso los pone incómodos.También con los medios, para que comuniquen de manera seria, que aparezcan informaciones de que esto es la panacea y que se resuelve la vida es complicado”. Salech adhiere a esta idea: “Ahora la tarea es la formación de todos los estratos de la esfera pública, magistrados, fuerzas policiales, escuelas, universidades. Ahora empieza a gestarse y tiene que sentar las bases para una nueva ley que regule todo el uso del cannabis, en todas sus variantes”.