portada

El investigador Martín Becerra y Agustina Corica, de FLACSO, en Rayuela

Comentarios desactivados 10

Martín Becerra, investigador principal del Conicet, fue el invitado esta semana en Rayuela. Hablamos sobre el incremento de consumo en América Latina de múltiples plataformas audiovisuales (Netlflix, Amazon y tantas otras), sobre brechas digitales y otros temas vinculado a consumos culturales.

Además, Agustina Corica, coordinadora del Programa de Juventud de FLACSO, analizó el impacto de las pantallas en el compromiso de la adolescencia en la educación.

Recientemente, la agencia We Are Social ubicó a la Argentina entre los cinco primeros países de América Latina en el que los habitantes pasan más horas conectados a las plataformas de streaming, con un promedio de 9 horas y 39 minutos, sólo superado por Filipinas, Brasil, Colombia y Sudáfrica.
Hay un cambio en los últimos 15 años en la Argentina que tiene que ver con la masificación de la conectividad móvil”, analiza Martin Becerra, docente de la UBA y la Universidad de Barcelona. “Esta situación se da a partir de una licitación de telefonía móvil que hubo a fines de 2014 y cuyos efectos reales en la población podemos ver un año y medio más tarde. De todos modos, no podemos olvidar que hay una parte de la población argentina que no tiene acceso a conectividad fija o tiene accesos muy degradados”.

El investigador explica que la pandemia puso de manifiesto la necesidad de estar “conectado”: “No solo para informarnos, poder vacunarnos o estudiar a distintos niveles, sino también para entretenernos. Se vio que es una necesidad social, masiva, donde ya no hay alternativa: o estás conectado o no podés tener acceso a todo eso”.

Lo que también se puso en evidencia con la llegada del coronavirus son las distintas brechas existentes, no solo en Argentina sino en toda América Latina: “En nuestra región es donde las brechas digitales están más marcadas. Eso refleja otras brechas, de ingresos, socioeconómicas, geográficas, de género. Se combina la brecha de acceso a consumos culturales y a TICs con otras preexistentes”.

“Aunque sea un derecho, hay resistencia para que eso se traduzca en hechos concretos”, agrega Becerra. “No en vano, vemos en los últimos meses litigios sobre la declaración de las TIC como servicio público esencial. No es algo en lo que todos estamos de acuerdo. Y más bien diría que hay intereses muy potentes que no lo están”.

¿Cuáles son estos sectores que muestran esta resistencia a la que refiere nuestro entrevistado? “Se trata de los intereses que lucran y tienen buenas expectativas de hacer buenos negocios si todo este sector de cultura e  información sigue siendo mercado. El sector de la cultura y una parte del sector de la educación y TIC ha sido predominantemente comercial. Es decir que si uno tiene buenos ingresos puede acceder a mejores condiciones de conectividad, mejores dispositivos para conectarse. Desde el punto de vista de la política pública hay un problema claro porque no puede haber igualdad de oportunidades si la condición de acceso a bienes y recursos de información, de educación y cultura no es simétrica”.

Becerra señala que “es un problema pero también un error de perspectiva de estos grandes grupos comerciales porque no advierten que un país más integrado, más cohesionado, más justo, también sería un buen negocio para ellos, porque tendrían condiciones de ampliación del mercado de consumidores”.

La consultora Variety detalla que, a nivel mundial, 207 millones de personas están subscriptas a Netflix. Luego lo siguen Prime Video (200), Disney (159), HBO Max (44.2) y Apple (40) . “Lo que muestra la evolución de este sector es el éxito de la programación cada vez más segmentada, con una cultura de la recomendación, con consumos más de nicho”, sostiene el especialista. “También creo que tenemos que mirar la diversidad de la oferta que tienen estas plataformas. En muchos casos, no es solo convicción ideológica de la compañía sino que tiene que ver con la negociación con la realidad concreta que viven sus audiencias. ¿Hay más mujeres que son ahora directoras, productoras y protagonistas de películas y series? Sí. ¿Esto es porque los ejecutivos tienen una mirada más abierta que la que tenían los programadores de Telefé de 1991? No lo sé. Creo que tiene que ver más con que la sociedad está cambiando…iba a decir que ya no tolera una cultura misógina pero me parece muy optimista aún”.
Respecto a la situación de lxs jóvenes en este contexto de pandemia, Becerra aclara que “desde el mundo adulto, a veces vemos la emergencia de estas plataformas como TickTock o Twitch con una lógica mirada de extrañeza pero yo no diría que alteran en sustancia la lógica más voyeur que tiene el uso de plataformas en todas las edades, en todo el mundo”.

¿Y qué es lo que sucede en cuanto a la conexión entre las redes sociales y las sensaciones de angustia o fracaso que traen aparejadas, especialmente durante estos tiempos de pandemia? Becerra da su punto de vista: “Es verdad que con Internet, la multiplicación de la oferta ya nos coloca en un nivel no se si tanto de angustia pero sí de inmovilidad, de imposibilidad de poder responder con lógica a todos los estímulos permanentes que tiene esta cultura de conectividad perpetua”.

Y cierra con un reflexión: “De alguna manera nos seguimos levantando cada día por la mañana y damos algún tipo de respuesta más de carácter intuitivo a esa multiplicación de estímulos y propuestas que se abren. Hay quien dice que esto afecta la concentración y la posibilidad de elaborar con el tiempo necesario actitudes y planteos y hay quien dice que no, que esta es una nueva manera de comenzar a vivir creativamente y a manejar la incertidumbre que nos acompaña desde que somos humanos de manera más manifiesta”.

En la segunda parte del programa, Agustina Corica analizó a lxs juventudes y sus vínculos en la pandemia: “Venimos viendo que las actividades extra escolares, las que se desarrollaban en un contexto mas normal, antes de la pandemia, relacionadas al tiempo libre o al ocio, estuvieron mucho más restringidas. Los y las jóvenes estuvieron dentro de los hogares y las relaciones fueron mucho mas limitadas, en cuanto al tiempo dedicado a compartir con sus pares, por el aislamiento social”.

En este sentido, Corica advirtió que “los investigadores plantean que antes de la pandemia estas actividades favorecían el vinculo con la educación y por lo tanto la tasas de abandono escolar bajaban a medida que había mayor participación en ellas. La pandemia impacto en la población joven, no solo en lo que tiene que ver con la actividad escolar, sino con sus proyectos de vida”.

FLACSO realiza un conversatorio sobre el tema  “Jóvenes, educación y vida social: nuevos vínculos en contexto de pandemia”  el lunes 5 de julio de 2021 a las 11 hs. (ARG). Será una actividad abierta y gratuita y  requiere inscripción previa en: https://bit.ly/3zwOTo9.