La vuelta del BAFICI y la crisis de la industria cinematográfica | Javier Porta Fouz y Vanessa Ragone

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Esta semana en Rayuela: La vuelta del BAFICI y la crisis de la industria cinematográfica

Volvió el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires. Le preguntamos a su director artístico, Javier Porta Fouz, cuáles son las novedades que trae el #BAFICI este año y qué desafíos plantean las plataformas a las salas de cine.

Además, Vanessa Ragone, presidenta de Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica, analizó el riesgo que afronta la industria cinematográfica si no se sanciona una nueva Ley de Fomento antes de fin de año. ¿Qué implica para la cultura nacional, la industria y las audiencias la quita de los fondos de fomento por parte del estado nacional? ¿Cuáles son los motivos de preocupación en el medio audiovisual local? ¿Qué consecuencias traería la autarquía del INCAA? ¿Cómo se financia el cine en otros países? Por último la productora de Haddock Films nos contó los detalles del estreno mundial de El Fotógrafo y el Cartero: el crimen de Cabezas, un film documental que se estrenó en el BAFICI y que se va a poder ver a partir del 19 de mayo en Netflix.

También nos acompañaron con su testimonio Axel Kuschevatzky, productor cinematográfico; Santiago Mitre, director de Pequeña Flor; Paula Asprella, productora de Silencio en la Ribera y Gabino Torlaschi, co-director de Argentina no es blanca.

A continuación, algunas de las ideas principales en boca de sus protagonistas.

Javier Porta Fouz, Director artístico del BAFICI, crítico de cine y curador del catálogo de Qubit.tv.


¿Cómo se vive el arranque del BAFICI después de tanto tiempo?

Javier Porta Fouz
El arranque todos los años, aunque sea un en año “normal”, te genera expectativa y adrenalina. En 2020 se había suspendido el evento y en 2021 fue un festival presencial en el momento justo pero con presencialidad limitada. Era un BAFICI que no propiciaba el encuentro y ahora en cambio sí se promueve.

¿Qué características tiene el evento este año?

Javier
Es una edición para sorprenderse. Es una edición en la que se anotó una cantidad de récord de películas. En la convocatoria se inscribieron más de 3 mil entre cortometrajes y largometrajes argentinos y extranjeros. Esto más allá de las que te mandan distribuidores, las que uno ve en festivales, las películas que te llegan directamente recién terminadas. Buscamos entre muchas películas material para armar una programación tentadora, seductora y sobre todo, una programación variada. La diversidad es una marca central del BAFICI. Entonces, yo creo que la clave es venir a ver todo aquello que uno pueda. El horario que uno pueda, la sede que le quede cómoda o que le guste porque las salas son muy distintas entre sí y a partir de ahí encontrar todo el cine que uno no sabía que le gustaba pero que estaba ahí para ser descubierto

¿Cómo se puede hacer para ver la programación online?

Javier
La programación online está disponible en diferentes ventanas. Algunas películas están 48 horas y otras 72 horas. Otras están en dos funciones de 48 horas. 223 de las 290 películas están ahí. Digo, van a estar disponibles a partir de que se vayan estrenando.

¿Qué pensás del vínculo entre el cine y las plataformas?

Javier
Las plataformas y el cine deberían coexistir y deberían potenciarse de modo sinérgico. Me parece que eso es lo ideal. Vamos a ver cómo se desarrollan los próximos años.

Vanessa Ragone, Presidenta de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica y productora de “El fotógrafo y el cartero: El crimen de Cabezas”.

¿Por qué decidiste contar esta historia? ¿Cómo fue el proceso?

Vanessa Ragone
Hace ya muchos años que venía pensando en hacer una película o contar la historia documental del crimen de José Luis Cabezas. Por un lado mi padre es fotorreportero y mi madre es periodista, así que, cuando sucedió el crimen hace 25 años fue un shock impresionante en nuestra familia, como supongo la de todos los argentinos que lo vivimos. Así que en mi cabeza realmente siempre estuvo tratar de contar esta historia. Hacer documentales es una actividad compleja en Argentina, requiere a veces financiamiento, que no es tan fácil, etc. A partir de nuestra serie anterior que hicimos con Netflix (sobre el crimen de María Marta García Belsunce, Carmel) quedó ahí un vínculo interesante con la plataforma y pudimos llevar adelante la filmación de esto que no es una serie sino una película. Trata sobre el crimen de José Luis, aborda toda la historia de lo que sucedió. También pensando que hay una generación que ni siquiera sabe qué pasó. Quizás les resuena: “No se olviden de Cabezas” pero no conocen los hilos, la historia ni los entresijos, ni la trama de política y corrupción que hubo detrás. Entonces junto con Alejandro Hartmann, que es el director de la película, desarrollamos un largo proceso de investigación, escribimos el guión e hicimos una enorme cantidad de entrevistas.

¿Cómo está construida la narración del documental?

Vanessa
La narración está construida en la base, sobre la base de los entrevistados, que son muchos y muchas personas que vivieron de primera mano el crimen. Desde su compañero de trabajo, Gabriel Michi hasta Eduardo Duhalde, es un abanico de personas que vivieron el crimen y lo sufrieron. Nosotros trabajamos con una enorme cantidad de material de archivo que fuimos recopilando siguiendo la historia, con una investigación basada en las documentaciones policíacas, en las documentaciones fiscales, en la causa que se siguió. Luego algunas escenas reconstruidas o armadas especialmente para encontrar algunos momentos más de un orden emotivo donde se cuentan situaciones dentro de un laboratorio donde un eventual José Luis Cabezas (que nunca aparece) está revelando ciertas fotos. Entonces ese es un lugar recurrente, laboratorio al que se vuelve para ver algunas imágenes también de la historia.

Uno de los testimonios del documental es el de la doctora en comunicación y especialista en corpus fotográficos Cora Gamarnik ¿Podés anticiparnos algo del análisis que hizo ella en el film?

Vanessa
Lo que Cora expresa es que la movilización social extremadamente espontánea que hubo en relación al crimen de José Luis, el pedido de justicia y el pedido de no olvido, fue quizás un poco la gota que rebalsó el vaso de un cansancio social muy grande. Estamos pensando en el final de la década del 90, con una cantidad de situaciones que ya en algún punto habían agotado a los argentinos. Había un montón de situaciones de mucha gravedad. (…) La visión de Cora es que “El caso Cabezas”, el crimen de José Luis, terminó de rebasar un vaso de agobio social que llevó luego a un pedido de cambio importante a la cultura política de la Argentina.

Desde el punto de vista económico y de financiación ¿Cómo fue trabajar con Netflix?

Vanessa
Las plataformas están haciendo gran trabajo en financiar contenidos que les parecen interesantes pero claro, eso no son todos los contenidos que tenemos en nuestro país. Nuestro país es mucho más rico que las “X” cantidad de películas o series que van a las plataformas. Ahí está la otra crisis o la crisis.

¿Qué está pasando con el INCAA y los fondos de financiamiento?

Vanessa
Hay un riesgo, la famosa caducidad de los fondos de fomento. El Instituto Nacional de Cine, que tiene por ley la obligación de fomentar el cine argentino, no quiere decir pagar al ciento por ciento de las películas, sino desarrollar políticas de fomento cinematográfico. Como en todas partes del mundo existen institutos de cine similares. Tiene los fondos para hacer ese fomento a partir de una parte de la entrada que se cobra en la entrada al cine, una parte de lo que recauda ENACOM, digamos recaudaciones vinculadas a lo audiovisual. Muy saludablemente, el instituto, se financia con recaudación de la propia actividad. Este financiamiento llega todos los meses de manera directa a el Instituto de Cine va a conformar el presupuesto del Instituto de Cine y por eso se entiende o se dice que el Instituto es un ente autárquico del Estado porque su presupuesto no es parte del Presupuesto General de la Nación viene de estas recaudaciones que digo. Estas recaudaciones que se llaman asignaciones específicas vencen a fin de año, con lo cual si eso sucediera, el Instituto de Cine perdería su autarquía económica y debería ir a negociar su presupuesto dentro del Presupuesto General de la Nación y siempre estaría a expensas de decisiones que lo exceden. Decisiones de orden político, de política cultural general, perdería la autarquía y la posibilidad de tener una previsión en el tiempo. Porque una película lleva muchos años para hacerse. Entonces hoy quienes quieran filmar el año que viene no saben si cuentan con algún fondo o no. No lo sabemos porque quizás el 30 de diciembre pierda su su fomento directo y ya empezará una discusión posterior a ver cuánto el Tesoro Nacional está dispuesto a poner en la actividad audiovisual. Y es una gran pena porque es retroceder muchísimo. La Ley de Cine es de 1994 y ahí ya establecía esta manera de financiarse. Entonces que se caigan estos fondos específicos realmente implicaría un retroceso muy grande en nuestra actividad.

El productor cinematográfico Axel Kuschevatzky nos cuenta cómo se financia el cine en otros países.

Axel
Fuera de Estados Unidos la mayor parte de los países tienen algún tipo de política pública para fomentar la producción audiovisual. A veces son lo que llamamos subsidios culturales y otras veces es lo que se llama beneficios fiscales. Y es que el estado te devuelve una parte del dinero que gastas en producción. Y cuando digo fuera de Estados Unidos (una gran cantidad de países) no hablo de Latinoamérica, sino que estoy hablando específicamente de Inglaterra, Canadá, Alemania, Francia, Italia, España y países como México. Hay una gran cantidad de países que incentivan a través de los fondos culturales públicos o a través de los fondos de beneficios fiscales, la producción audiovisual.

En Estados Unidos también se hace. El 70% de los Estados de EE.UU. devuelve dinero invertido en el sector audiovisual. California por ejemplo lo hace. El estado de Georgia, que es donde se filman series como Breaking Bad devuelven hasta el 40% del dinero invertido. Es decir que estos sistemas existen en todas partes.

En Argentina, particularmente como en muchos de los países que utilizan estos sistemas, la lógica es la de tratar de proteger una industria que si no tuviese fondos públicos probablemente no existiría. Esto es algo que ocurre, por ejemplo también en España o en Francia.

Francia considera lo mismo que Argentina, que hace falta fondos públicos para incentivar una actividad específica. Cuando la gente te dice: «bueno, pero la mayor parte de las películas se producen yo no las conozco» No sólo no quiere decir demasiado porque simplemente no conoce la mayor parte de todas las películas que existen, sino que además se pierde de vista que muchos de los proyectos argentinos que dieron la vuelta al mundo, incluyendo películas como El secreto de sus ojos o Relatos salvajes (una ganadora del oscar y la otra una serie como La chica que limpia que ya fue adaptada a la televisión americana) se hicieron porque entre otras cosas, existieron políticas públicas de financiación del sector.

¿Existen proyectos de ley para que antes del 31 de diciembre 2022 esta situación pueda resolverse?

Vanessa
Hay un anteproyecto de ley muy claro y muy sencillo, del diputado Pablo Carro para extender este plazo de caducidad por una cantidad de años determinada. Efectivamente, los fondos de asignaciones específicas por la Constitución de 1994 tienen que tener un plazo. No pueden ser para siempre. Hay que ponerle un plazo. Lo que sucedió con la ley del 2017 es que se puso un plazo, por decirlo amablemente, poco generoso porque cinco años es un plazo muy corto para darle tiempo a una institución como Instituto de Cine a reconvertirse o a trabajar en una nueva ley o lo que sea. Digamos cinco años no es nada en la actividad cinematográfica.
Eventualmente hay que trabajar en una quizás nueva ley audiovisual porque hay nuevos jugadores. Digamos que la ley del 94 no tenía en mente como las plataformas. Hay mucho que se está trabajando pero es de largo plazo o de mediano plazo. Ahora tenemos un problema de muy corto plazo.

¿Cómo ve la industria cinematográfica a los nuevos formatos como el de TikTok que va a estar participando en Cannes?

Vanessa

Desde mi punto de vista creo que todos los formatos son interesantes. En todos me gustaría probar algo de eso. Me alegra mucho el interés por ver nuevos formatos, por disfrutar de contenidos de todo tipo. Hay cosas cortas que ven los jóvenes o yo veo cositas de media hora cuando tengo un rato libre. Para mí todo contenido que sea un contenido de buena fe, que no sea dañino, malicioso, discriminador, etc. para mí está genial. En el formato en que sea y me parece que vale mucho la pena porque son todas experiencias distintas. Ver en una sala es una experiencia, ver en tu teléfono es otra experiencia, ver en tu casa comiendo tu almuerzo es otra cosa. Pero toda esa posibilidad que la tecnología hoy nos da, para mí es todo beneficio.


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