Ser maestro es un oficio de alto riesgo

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«Nos quitaron tanto que nos quitaron el miedo», desafía una imagen posteada por Maná en su sitio de FB, que fue compartida más de 220 mil veces en pocas horas. El grito se desgarra por la muerte de seis jóvenes y la desaparición de 43 estudiantes de magisterio como consecuencia de un ataque propinado por parte de la policía municipal en el sur de México el pasado setiembre. Durante la búsqueda se han encontrado, hasta el momento, nueve fosas en las que fueron hallados 30 cadáveres cuya identidad se desconoce.

Esta semana, Juan Villoro relata en un artículo publicado por el diario El País de España, los desafíos que enfrenta cada día la sociedad a la hora de educar en «la cultura de la letra en una zona donde se dirime discrepancias a balazos». El escritor asigna a los maestros un rol clave en la construcción de nuevos espacios de paz y de derechos. Los eventos recientes muestran cómo ser maestro se vuelve un oficio de alto riesgo.
 

Plantear la educación como derecho humano de primer orden es poner la vida de las personas y las sociedades en perspectiva. La educación como necesidad básica para la superación individual y colectiva, como estrategia de liberación y emancipación. Cuenta Villoro que el Che Guevara pasó su última noche en una escuela rural. Ya herido, contempló una frase en la pizarra y dijo a la maestra: “Le falta el acento”. La frase era “Yo sé leer”. Ya derrrotado, el guerrillero volvía a otra forma de corregir la realidad. La educación en las sociedades mutantes, atravesadas por lo digital, nos habilita a mirar en clave de hoy y de mañana, desafío central en un mundo caótico y, según Bauman, con vínculos líquidos y evanescentes. De la lectura de la nota se desprende la idea de que la enseñanza, puede ser un instrumento de lucha en un país sin ley.

Hoy sabemos que 43 futuros maestros han desaparecido. Miles de jóvenes no serán sus estudiantes, una sociedad los busca y grita de rabia. Porque no se resigna a que, como dice Villoro, el México de las armas tema a quienes enseñan a leer.