Luciano Lutereau: “Veníamos de un tipo de vida que no nos habilitaba el pensamiento”

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Luciano Lutereau fue uno de los protagonistas del último programa de Rayuela. Junto a Silvia Bacher, el psicoanalista intentó darnos las claves para combatir la ansiedad, un problema muy de moda durante esta cuarentena que continúa extendiéndose en la Argentina.

“Veo que hay distintas maneras de vivir este momento. Hay personas que han sufrido mucho y están aquellos para los que fue una ocasion de reformular y de pensar muchas cosas. Todxs lo vivimos con cierto empuje forzado pero también veníamos de un tipo de vida que no nos habilitaba mucho el pensamiento: estábamos demasiado ocupados, ansiosos, yendo de un lado al otro”, asegura el especialista. “Esta cuarentena implicó que cada uno se encuentre con las consecuencias de lo que venía viviendo en los últimos años”.

Lutereau explicó que el escenario en el seno familiar se modificó por completo, sobre todo para los adolescentes: “Para muchxs fue complicado porque tuvieron que volver a convivir con sus padres de forma permanente. El adolescente de esta época pasa mucho tiempo en su casa y quienes están menos son los padres. En esa convivencia, los que se sintieron invadidos fueron los adolescentes”. Y agrega: “Se armó una especie de rutina para evitar el conflicto: lxs jóvenes empezaron a pasar despiertos toda la noche, para no convivir diurnamente. Eso generó una fricción grande con lxs adultos”.

Según indica nuestro entrevistado, una situación similar aparece entre las parejas que conviven durante esta cuarentena: “No estaban acostumbradxs a almorzar y cenar. Y, de repente, se encontraron con esta situación. Estábamos acostumbrados a la casa como un lugar para terminar el día. Cosas muy básicas se volvieron motivo de conflicto en este tiempo”.

Más allá de los múltiples conflictos que genera la pandemia en la sociedad en general, Lousteau se plantea poner el foco en las cuestiones positivas que puedan generarse: “El conflicto por sí mismo no es algo malo, puede ser un motor, permite conocer mejor al otrx. Con niñxs pequeñxs es muy claro: muchos padres se encuentran diciendo que pudieron empezar a conocer mejor a sus hijxs. Lo que era una falta de hábito hoy se puede pensar de otra manera”.

Si bien aún no hay una fecha concreta para la llegada de la  “nueva normalidad”, Lutereau afirma que habrán muchos cambios que se mantendrán: “Mentalmente vamos a seguir con una cabeza de cuarentena. Me refiero a la relación con el afuera, con la calle. Ya no vamos a volver al tipo de vida que teníamos antes, por eso se habla de una nueva normalidad. Un nuevo estado de vida que va a poner bastante en corto circuito el lazo con el otro, las vinculaciones más allá de lo familiar o trabajo. El espacio público para compartir experiencias va a estar debilitado”
Para finalizar, el psicoanalista dejó una recomendación: “Por el tipo de vida que teníamos, ante cualquier cosa que fuera disruptiva había que ver cómo solucionarlo rápido. Eso es la ansiedad y este momento puede ser muy propicio para la reformulación. Mi consejo es no hacer lo de siempre, de querer sacarnos rápido el malestar y ver cómo hacemos para estar bien de nuevo. Creo que cuando uno quiere evitar algo, lo que termina haciendo es que pase y peor”.