Santiago Tejedor, Doctor en Periodismo, estuvo en Rayuela para hablar sobre alfabetización mediática

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Santiago Tejedor, Doctor en Periodismo y Ciencias de la Comunicación, docente, investigador y Co-Director Máster Periodismo Viajes, Universidad Autónoma de Barcelona, puso en debate en Rayuela un tema fundamental: la desinformación vista desde la perspectiva de la alfabetización mediática e informacional. ¿De qué se trata esta alfabetización que nos permite acceder a una ciudadanía digital responsable y segura? ¿Hay políticas que la impulsan en el país? Y, a nivel global, ¿cuáles son las iniciativas para abordar este enorme desafío?

El Fondo de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Defensoría del Público organizaron la Primera Jornada de alfabetización digital, ciudadanía y desinformación en tiempo de pandemia. Participaron académicos, funcionarios, sindicalistas, periodistas, plataformas digitales y organizaciones sociales. A lo largo de los diferentes paneles, se escucharon posiciones diversas, tensiones y debates sumamente interesante donde no quedaron afuera temas como los desafíos éticos que plantea la Inteligencia Artificial.

Precisamente, en el comienzo del programa pudimos escuchar las voces de Miriam Lewin, defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, y Rosa González, consejera Regional de Comunicación e Información de la UNESCO para América Latina y el Caribe, quienes explicaron cuál es la importancia de la alfabetización mediática a nivel mundial y regional.

Santiago Tejedor, Coordinador General de Gabinete de Comunicación y Educación Coordinador del Máster on-line de Comunicación y Educación  de la UAB, uno de los disertantes principales de estas Jornadas Latinoamericanas, abordó en Rayuela la trascendencia de la alfabetización mediática pensada desde un particular punto de vista: “El verbo leer es fundamental. No me refiero únicamente a que nuestros ciudadanos y ciudadanas tienen que saber leer, sino que tienen que hacerlo críticamente. El segundo concepto refiere a una educación que tenga los pies en la tierra, que conecte con el planeta, con los desafíos medioambientales. No podemos seguir de espaldas a los problemas cotidianos”.

Otro elemento fundamental es el componente ético”, continuó el autor de Los nadie. El storytelling de los invisibles (UAB),  “Internet ha traído grandes y muy buenas noticias, oportunidades impensables hace décadas, pero también nuevos desafíos e interrogantes. Entre ellos, el componente ético. Tenemos que ser capaces de fijar límites, crear o construir ciudadanos autónomos que sepan navegar con solvencia por Internet y discernir entre la información que es de calidad de la que no”.

Respecto a la cuestión de la alfabetización mediática, eje de las jornadas, Tejedor sostuvo que “no basta con que una persona tenga el dominio instrumental o técnico de las herramientas. Necesitamos que sea capaz de usarlas de forma crítica. Por eso, la alfabetización digital se convierte en alfabetización mediática. Vivimos en una sociedad marcada por el discurso de los medios. Por lo tanto, estos ciudadanos, o cyberciudadanos, que navegan por Internet tienen que ser capaces de valorar cuáles son los buenos contenidos. Me preocupa mucho que vayamos hacia un escenario donde se consolide esa diferencia entre info-ricos e info-pobres, los que pueden y saben hacer información de calidad y los que no”.

Lo que nos reúne a todos es el verbo educar”, agregó. “Un gran antídoto contra estos interrogantes que se nos están planteando, en una sociedad que para mí no es de la información sino de la infoxicación, o del ruido, es la presencia de gente que pueda navegar con autonomía y de manera crítica por ese mar de grandes tempestades que es hoy en día el cyberespacio”, concluyó.

Tejedor, integra el equipo de dirección del prestigios gabinete de Comunicación y Educación de la UAB, y desde allí canaliza una de sus pasiones, los viajes como vía de aprendizaje. “La otredad es uno de los grandes desafíos. Ahora ya no solo tenemos desconfianza hacia el extranjero sino también hacia el vecino. En este contexto, la educomunicación va a ser decisiva. Viajar es un gran recurso y motor pedagógico: sirve no solo para aprehender sino también para desaprehender. Es importante deshacernos de miradas, estereotipos”.

El covid nos ha invitado sobre todo a un viaje interior, una reflexión a repensar nuestros valores”, continuó el Doctor en Periodismo y Ciencias de la Comunicación. “Quiero ser optimista y pensar que podremos reformular algunas prioridades y miradas. A nivel educativo, también la crisis del coronavirus ha tenido un impacto muy hondo y nos ha abierto retos a los que estábamos en el día a día de la docencia. Algunos son nuevos pero que también veníamos arrastrando desde hace tiempo”.

La educación demandaba desde hace mucho un proceso de reinvención, esta revolución educativa no se está dando. Uno de los debates que se planteó era qué hacemos ahora que nuestros jóvenes son más «duchos» en el manejo de las plataformas y de los instrumentos, como si eso fuera una mala noticia. Quizás, lo que tenemos que empezar a hacer es redefinir el rol del profesor”. Y señaló que “el profesor es un acompañante, es un tutor, un estimulador…y también es un alumno. Es alguien que sigue aprendiendo. Puede convertirse en un estímulo para el alumnado ver que hay un trabajo de co creación, desde la horizontalidad, una propuesta colaborativa. Lo que tenemos que evitar es volver  a la unidireccionalidad, donde el que sabe habla y los demás, que supuestamente no saben, escuchan. Esto es un error”.

Por último, Tejedor siguió analizando los desafíos que tendrá la educación en el futuro inmediato: “Creo que nuestros jóvenes aprenden sobre todo cuando se emocionan. Lo que me pregunto es si nuestra propuesta educativa está emocionándolos. Y muchas veces llego a una conclusión no muy positiva, me invita a pensar que todavía tenemos que seguir mejorando en nuestras propuestas formativas”. Y cerró con una reflexión: “Muchas veces le hemos echado toda la culpa a la escuela y nos ha venido bien. Pero cuidado porque también los medios informan o desinforman. El sistema político, el discurso que proyectan nuestros gobernantes, la escala de valores que se reproduce a través de las redes sociales…todo eso educa. Esta no es una misión solo de la escuela o de la universidad. Estamos ante un reto que interpela a toda la sociedad”.